LEY DE INVERSIÓN DEL GRK

Se ratificó una ley liberal para la inversión extranjera en julio de 2006 que proporciona incentivos para los inversores extranjeros, incluida la posibilidad de posesión de tierras, hasta diez años de vacaciones fiscales, fácil repatriación de beneficios y eliminación de aranceles en exportaciones e importaciones relacionadas con el proyecto.

El inversor extranjero tiene derecho a invertir por sí mismo sin un socio, o a elegir socio. Los inversores tienen derecho a emplear a trabajadores extranjeros en sus proyectos y los trabajadores extranjeros tienen derecho a transferir el dinero obtenido a sus países de origen. Los inversores extranjeros e iraquíes tienen derecho a transferir todas sus ganancias a su país de origen o a al que prefieran.

Ley de Inversión del Kurdistán: la más favorable en la región.

En julio de 2003, se aprobó una ley de inversión en la Región del Kurdistán y se creó una Junta de Inversión para gestionar y promover la inversión. Para más información, por favor, visite el texto completo de la Ley de Inversión.

Esta ley de inversión es una de las más favorables de todo Oriente Medio para los inversores extranjeros. Algunas de sus características son:

  • Los inversores y el capital, extranjero y local, tienen la misma consideración conforme a la Ley (Artículo 3).
  • Los inversores, extranjeros y locales, tienen derecho a poseer todo el capital de cualquier proyecto (Artículo 3).
  • El gobierno adjudica con un precio reducido o sin coste alguno tierra para proyectos de inversión que cumplan los requisitos (Artículo 4).
  • Los inversores extranjeros tienen derecho a la repatriación completa de sus beneficios (Artículo 7).
  • Los inversores extranjeros y locales tienen los mismo derechos de compra y propiedad de tierras para propósitos de inversión (Artículo 4).
  • Los inversores disponen de un periodo de 10 años sin impuestos arancelarios una vez comienzan la producción o la provisión de un servicio. Las materias primas y el equipo empleado en la producción también está libre de impuestos (Artículo 5).